mardi 24 avril 2007

Encuentros que hacen renacer recuerdos

Llevo más de tres meses tratando de establecer contactos que puedan ayudarme con mi tesis. Más de tres meses lanzando mensajes a cuanta persona se me cruza por enfrente.
Más de tres meses esperando encontrar la perla rara que pueda conducirme a aquellas con las cuales quiero hablar.
Más de tres meses soñando con un encuentro discreto, un rostro de mujer y una sonrisa de guerrera.
El sábado pasado la ví por primera vez, nos cruzamos en un tren.
Es joven, bonita y me escucha cuando hablo.
No tiene cicatrices en la cara, no tiene hombros cansados,
no tiene manos ásperas, ni huele a madera de hoguera.
Casualidad, destino?
Lleva el nombre de aquella que perdí en el fuego.

mardi 10 avril 2007

Myanmar, recuerdos de viaje


Quisiera hoy estar montada en un avión y saber que a la llegada, un nuevo mundo comienza.

lundi 9 avril 2007

Miro al cielo

Lunes Santo. Me levanto con ánimo festivo. El cielo está azul, el aire se siente tibio. Me depilo, me doy un baño de espuma y escojo un saco verde manzana. Decido irme a leer al parque. Me instalo en un banco con mesa enfrente. Tengo suerte, hoy está vacío. Los árboles que me rodean son aún jóvenes, la brisa los acaricia de la misma manera que acaricia mi frente.
Leo un poco de historia: Colombia, año 2000. Pastrana, buscando financiamiento para su proyecto de desarrollo en Colombia, se presenta frente al congreso de Estados Unidos . El congreso americano lee el Plan Colombia, lo revisa y lo corrige. El plan de desarrollo se convierte en un "Plan por la paz, la prosperidad y el refuerzo del Estado". No puedo evitar pensar que la situación me recuerda la lógica de guerra en América Central a principios de los 80...De los primeros 1000 millones atribuídos como "ayuda", sólo llegan 860. Tres cuartos de esa suma se atribuyen a la compra de equipo militar (vendido por U.S.A) y al entrenamiento de soldados y policías. Solamente 67 millones llegan finalmente a campesinos colombianos para incitarlos a cambiar el cultivo de coca por el de productos lícitos. 8% llega a los campesinos.
Lunes Santo. Mi ánimo sigue festivo. Qué falta de pantalones, pienso. Miro al cielo y sola me rio.

vendredi 6 avril 2007

Mood BESOOOOSSSSSS


Hoy me levanté con ganas de besos



Collage hecho a partir de fotos sacadas de : http://photobucket.com

jeudi 5 avril 2007

Súbete a mi moto


Bailábamos "Menudo" en esa época. Me encantaba Ricky y su frenillo, otras preferían a Xavier y su pelo largo. Primer plano, de izquierda a derecha: Yo, Lilis, Xime, Maria Clara y Angela. Segundo plano, de izquierda a derecha: Mi prima Claudia y Vicky (la Titis).

mercredi 4 avril 2007

Ayez confiance en vous! (Tengan confianza en ustedes!)

Esta era la página de presentación del artículo dedicado a Micheline Calmy-Rey y publicado en la revista L'Illustré (No.10), el 7 de marzo del 2007. "Tengan confianza en ustedes!", decía la presidenta suiza a totas las mujeres del mundo.

Imposible no pensar en lo que ocurrió al día siguiente en el teatro La Comédie de Ginebra, en el que la misma presidenta daba un discurso para celebrar el día internacional de la mujer. La sala estaba llena. Sentada en la galería del segundo piso yo miraba atenta las pequeñas cabezas instaladas en platea. Buscaba aquella de pelo negro y mechón blanco. Quería ver dónde estaba sentada, cómo estaba vestida, a quién dirigía la palabra y a quién saludaba a su alrededor. Buscaba a la presidenta suiza. Mientras recorría mechones rubios, rojos, grises y hasta azules pensaba en que nunca imaginé poder estar sintiendo tal euforia al esperar un discurso presidencial. El discurso presidencial de una mujer: la segunda mujer presidenta en Suiza. Un primer discurso, un segundo discurso, un tercer discurso y sólo en ese momento me dí cuenta que mi presidenta estaba sentada en primera fila y escuchaba atentamente lo que se decía enfrente. Aplausos. La ví pararse.

Se dirigió al escenario, vestida de pantalón y chaqueta negros, vestida de blusa y mechón blancos. Frente al micrófono agradeció el recibimiento que le daba la sala. Hizo una pausa, bajó la cabeza para tomar aire y qué oigo yo de repente: "Donnez-nous des "papières" pour pouvoir travailler, donnez-nous des "papières" pour pouvoir travailler" ("Pedimos papeles para poder trabajar"-referencia a tener un estatuto legal en Suiza). Con el mejor acento latinoamericano, unas cabezas que no alcanzaba yo a ver gritaban fuerte y en coro: "Donnez-nous des "papières" pour pouvoir travailler, donnez-nous des "papières" pour pouvoir travailler". Mi primer reflejo fue sentarme bien pegadita al espaldar de la silla y buscar derretirme en medio de los cojines. Mostrar mi desacuerdo a través de mi cuerpo. "Qué descaro", pensé enseguida, "venirse a gritar a La Comédie". Ellas no se callaban, sus voces se apropiaban con más fuerza del local. Desde mi silla sentía todas las cabezas voltearse para poder identificar a las perturbadoras, a las extranjeras de acento latino. Y sin embargo, la vergüenza cedió plazo a otras cosas...a la octava vez que entonaron el refrán algo empezó a cambiar en mí: la vergüenza comenzó a transformarse en risa, la risa en empatía y la empatía en admiración. Sin darme cuenta me ví parada, aplaudiendo a estas extranjeras impertinentes que en cuestión de segundos empezaron a parecerme pertinentes. "Ayez confiance en vous!" ("Tengan confianza en ustedes!"), había dicho la presidenta en su entrevista de revista y ellas, las "sans-papières" ("sin papeles"), las del francés machacado, las que yo no lograba ver, lo habían entendido perfectamente.